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Más de la mitad del efecto invernadero creado por el ser humano es debido a las emisiones de CO2. Nosotros también producimos CO2 en el hogar. Por cada kWh de energía que consumimos, se emiten a la atmósfera 400gr de CO2.
Un frigorífico Clase “A+” puede consumir un 53% menos de energía que uno de Clase “C”. Esto supone a lo largo de la vida del aparato, un ahorro de más de 400€ y evitar la emisión a la atmósfera de una tonelada y media de CO2.
Los electrodomésticos son responsables de más del 50% del consumo de energía eléctrica en el hogar. El frigorífico, por sí solo, es responsable de más del 15% de la factura eléctrica.
Si todos los frigoríficos existentes en España cambiasen a clase A se produciría un ahorro de energía equivaldría a desconectar de la red a aproximadamente 700.000 hogares, una ciudad del tamaño de Barcelona.
De todo el agua disponible en el planeta solo el 2,5 % es agua es dulce, y de ésta, sólo el 0,3 % es de fácil acceso (en ríos y lagos).
Un lavajillas clase A puede permitir a una familia un ahorro anual de más de de 30.000 litros de agua frente al lavado a mano.
El consumo de agua en el mundo se ha duplicado entre 1960 y 2000, y se estima que en 2002 ya se usaba más de un 50% de la totalidad de agua dulce disponible.
Un estudio de la Universidad de Bonn estima que los españoles consumimos de media 106litros de agua en el lavado a mano de la vajilla. Un lavavajillas clase A supondría un ahorro del 85% del consumo de agua, obteniéndose un mayor grado de limpieza.
La vitrocerámica de inducción genera aproximadamente un 24% menos de impacto medioambiental que la vitrocerámica convencional, principalmente debido a su menor consumo de energía.
A lo largo de su ciclo de vida la inducción frente a la vitrocerámica convencional ahorra la energía equivalente a la que consume una familia durante más de 9 meses (coste de 270 €) y evita la emisión a la atmósfera de más de una tonelada de CO2.
En el año 2002 el consumo humano de recursos sobrepasaba un 20% la capacidad biológica de la tierra y se estima que en el 2050 lo sobrepasará entre un 80% y un 120%.
En los últimos 20 años, las lavadoras Bosch han reducido sus consumos de agua y energía en más de un 60%.
Hoy en día, la cantidad de CO2 que se emite cada año está entre seis y siete mil millones de toneladas. Cada hogar es responsable de producir hasta 5 toneladas de CO2 anuales .
Una lavadora Clase “A” puede consumir un 40 % menos de energía que una de Clase “D. Esto supone, a lo largo de la vida del aparato evitar la emisión a la atmósfera de más de media tonelada de CO2, así como un ahorro de más de 200€ en la factura eléctrica. Además se ahorraría el consumo de más de 35.000 litros de agua. |